Colegio Jesús María - El Salvador
Identidad Propia Noticias

 

 

IDENTIDAD BÁSICA DEL CENTRO

1. MISIÓN EDUCADORA
2. PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN
3. OPCIONES EDUCATIVAS GENERALES

PEDAGOGÍA Y FUNCIONES EDUCATIVAS

4. ESTILO PEDAGÓGICO
5. FUNCIONES EDUCATIVAS

LA COMUNIDAD EDUCATIVA

6. COMUNIDAD EDUCATIVA Y PARTICIPACIÓN
7. COMUNIDAD EDUCATIVA Y DIMENSIÓN SOCIAL DEL CENTRO
8. COMUNIDAD EDUCATIVA Y FORMACIÓN PERMANENTE

OBSERVACIONES FINALES

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Capítulo 1 - IDENTIDAD BÁSICA DEL CENTRO

1. MISIÓN EDUCADORA

1.1. El Colegio Jesús María - El Salvador, regido conjuntamente por la Compañía de Jesús y las Religiosas de Jesús María, inspira su vida y acción educativa en la visión dinámica de los respectivos fundadores de ambos Institutos religiosos -San Ignacio de Loyola y Santa Claudina Thévenet- actualizando su carisma según los rasgos y necesidades del mundo de hoy.
1.2. Ambos Institutos religiosos, de común acuerdo, asumen la tarea educativa como una participación en la misión evangelizadora de la Iglesia Católica. Por eso, este Colegio ofrece a la sociedad aragonesa un estilo de educación humanizadora cristiana.
1.3. Desde esta visión cristiana de la vida, el Colegio Jesús María - El Salvador opta por la apertura a todas las clases sociales sin discriminación alguna, aspirando a que los medios de financiación pública en los niveles concertados respondan al coste real de la educación.
1.4. Asimismo, el Colegio se concibe como Comunidad Educativa, promoviendo en sus distintos estamentos un sistema responsable de participación en la misión educativa.


1.5. Nuestro Centro -que busca la educación integral de la persona- atento a la globalización de la sociedad mundial y a las situaciones de creciente desigualdad socioeconómica, pretende:

  • Promover en los miembros de la Comunidad Educativa una sensibilidad eficaz respecto a los derechos humanos, la solidaridad nacional e internacional, la defensa de la naturaleza y del medio ambiente
  • Llevar a cabo una proclamación responsable de la persona de Jesucristo y su Evangelio, a fin de que éste ilumine la actividad educativa y la aproximación a los aspectos estructurales y culturales de la sociedad, que lamentablemente no están exentos de injusticia.
  • Crear un ámbito adecuado para recoger las inquietudes y planteamientos de nuestra cultura, ofrecer con honestidad y rigor las respuestas de la fe y ayudar a las personas a madurar con talante de diálogo.

 

2. PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN

Ambos Institutos religiosos, desde su experiencia histórica y carisma fundacional, comparten con la familia y con la sociedad humana el ejercicio de la función educadora, de acuerdo con los siguientes principios y derechos:

2.1. Todos los hombres -sin discriminación entre varones y mujeres- tienen derecho a una educación adecuada, en auténtica igualdad de oportunidades respecto a todos los niveles educativos, según la capacidad de cada uno.

2.2. Los padres, por ser los primeros y principales responsables de la educación de sus hijos, tienen el derecho de elegir para ellos el tipo de educación que juzguen más acorde con su estilo educativo familiar.
2.3. Los profesores tienen derecho a desarrollar su función docente en libertad dentro del contexto de su trabajo, definido por el Carácter Propio del Centro y por el nivel educativo que les corresponde.
2.4. Las personas y los grupos sociales tienen el derecho de crear y dirigir Centros educativos, y de ofrecer en ellos un determinado tipo de educación definido por su Carácter Propio.
2.5. La Iglesia tiene, por su misión evangelizadora, el derecho y el deber de educar haciéndose presente en el mundo de la cultura, creando y ofreciendo a la sociedad sus propios Centros educativos.
2.6. Los poderes públicos tienen la obligación de hacer posible para todos los ciudadanos el ejercicio de su derecho a la educación, garantizando la libertad de la enseñanza mediante la gratuidad de las escuelas.
2.7. La Escuela, por tanto, es una de las respuestas institucionales más importantes ante el derecho de toda persona a la educación, y uno de los factores más decisivos para la estructuración y vida de la sociedad.


3. OPCIONES EDUCATIVAS GENERALES

3.1. El objetivo principal y la razón de ser del Colegio es ayudar al desarrollo integral de la persona, presentándole como oferta la visión cristiana de la vida humana, e invitándole a tomar como propios los valores del Evangelio.
3.2. Esta finalidad se desglosa en los siguientes rasgos, que definen el perfil de persona que deseamos formar en nuestro Centro:
A) La persona que busca el máximo desarrollo de sus capacidades para ponerlas al servicio de la sociedad, no en comparación o competición con otros, sino en comunidad o solidaridad con ellos.
B) La persona que, desde un profundo y positivo arraigo en el lugar, tradición y cultura a la que pertenece, se interesa por el servicio a la causa universal del hombre.
C) La persona sensible y activa ante toda forma de deshumanización, es decir, de injusticia, discriminación, violencia, explotación e insolidaridad, y que por ello hace objetivo importante de su vida el comprometerse en la tarea de transformación de la sociedad, impulsándola hacia un mundo más fraterno y justo.
D) La persona que, haciendo propios los valores humanos, es capaz de abrirse libremente al ámbito de la fe y al compromiso cristiano, asumiendo la cultura y la fe no como alternativas excluyentes sino como distintas manifestaciones de Dios y opciones libres del hombre, ambas necesarias para su realización personal.
E) La persona capaz de comprender y respetar la visión de fe de los miembros de otras religiones y la postura agnóstica de tantos otros, al mismo tiempo que profundiza en su propia respuesta personal.
3.3. Por todo ello, entendemos que sólo es posible educar si existe relación interpersonal entre los distintos miembros de la Comunidad Educativa, en la que el alumno constituye su núcleo central.


Capítulo 2. PEDAGOGÍA Y FUNCIONES EDUCATIVAS

4. ESTILO PEDAGÓGICO

4.1. Orientación general

La atención a la diversidad personal de los alumnos, partiendo de su situación concreta y valorando no sólo su rendimiento académico sino sus actitudes, necesidades e intereses, es un criterio fundamental para orientar nuestra pedagogía.

4.2. Nuestro modelo pedagógico

Ambos Institutos religiosos, de común acuerdo y en consonancia con la psicopedagogía actual, adoptamos, como base para las distintas dimensiones del proceso formativo, el Paradigma Pedagógico Ignaciano y la Pedagogía de Claudina Thévenet. La clave y razón de ser de este modelo educativo es ayudar al alumno en el desarrollo integral de su persona, en comunicación con sus compañeros, en un ambiente de familia en el que cada uno se sienta feliz y responsable de su propia formación, teniendo en cuenta por nuestra parte el contexto sociocultural en que vive. Este modelo pedagógico consta de los siguientes pasos:

A) Contexto
Deseamos considerar atentamente el entorno en que se desarrollan los procesos de enseñanza-aprendizaje:
  • El contexto socioeconómico, político y cultural.
  • El ambiente institucional o "clima" del Centro.
  • La situación personal, familiar, socioeconómica de los miembros de la comunidad educativa.
  • Los conceptos previos, actitudes y valores que alumnos y profesores traen consigo al proceso de aprendizaje. Para ello necesitamos estar atentos al contexto sociocultural de la población escolar y aplicar los instrumentos de análisis de la realidad social que parezcan oportunos.

B) Experiencia
Queremos que el proceso de enseñanza-aprendizaje, en las distintas dimensiones educativas, constituya para el alumno una verdadera experiencia personal. Esto significa facilitarle la conexión con sus conocimientos previos de forma significativa, y la implicación de sus áreas psicomotriz y afectiva en el proceso de aprendizaje. Para ello necesitamos evitar una aproximación meramente superficial a los distintos ámbitos del saber, y descartar el aprendizaje memorístico y acrítico como método didáctico.

C) Reflexión
Por medio de la reflexión sobre lo aprendido, el alumno no sólo alcanza un nivel cultural y científico integrado significativamente en su estructura cognitiva, sino que es capaz de considerar el significado e importancia humana de lo que está estudiando. Esto significa ayudarle para que descubra las implicaciones de todo tipo -éticas, sociales, políticas, religiosas - que encierran las distintas áreas curriculares con que se enfrenta a diario. Para ello es necesario ejercitar a los alumnos en la práctica del contraste de pareceres, diálogos y debates, en que aprenda a expresar su opinión con respeto a las ajenas, y a matizarla escuchando las de sus compañeros.

D) Acción
Esta reflexión, personal y humanizadora, moverá la voluntad del alumno llevándole a desarrollar unas acciones interiores -opciones concretas acerca de valores y actitudes personales- y a realizar también acciones exteriores, compromisos humanos, culturales, sociales, etc., coherentes con sus convicciones. Para ello es preciso facilitarle el acceso a distintas alternativas de participación en que pueda expresar, con su conducta, lo adquirido como convicción personal. Estos cauces de las posibles acciones deben ser realistas y adecuados a su edad: desde la propia aula, como entorno humano donde puede ayudar a mejorar la convivencia, hasta las ofertas de distintos voluntariados, para los últimos cursos.

E) Evaluación
Pretendemos realizar una Evaluación integral del alumno, que trate de valorar no sólo el dominio cognitivo sino el nivel de maduración, la capacidad de reflexión y las actitudes que va consiguiendo. Deseamos también promover que los alumnos evalúen sus propios procesos de aprendizaje y los resultados obtenidos, adquiriendo criterios personales que les puedan servir en futuras situaciones y circunstancias. Para ello necesitamos ampliar el espectro de nuestros criterios, teniendo en cuenta las distintas dimensiones del alumno y aplicando diferentes técnicas de evaluación. Asimismo ayudará que los alumnos ejerciten su autoevaluación, y que también se les dé ocasión para manifestar su opinión acerca de la intervención educativa del profesorado.

4.3. El educador como acompañante

Nuestro enfoque pedagógico pone su acento no sólo en la incorporación personal de lo aprendido, sino en su proyección en la vida. No se trata de aprender para saber más, sino de saber más para actuar mejor.

En este planteamiento, el papel del educador lo concebimos como el de la persona que, por haber recorrido previamente un camino, es capaz de acompañar -no de sustituir, ni dominar- a quienes se inician en él.

El acompañamiento personal -individual y grupal- implica una actitud de cercanía, estímulo, recíproca aceptación y mutuo respeto. En este estilo educativo, el educador actúa de manera personalizada mediante la acogida de cada alumno tal como es, favoreciendo la participación conjunta de educadores y alumnos en el proceso educativo.

El educador-acompañante, respetando el modo de caminar de cada uno, ayuda a que todos mejoren. Por eso, en determinados momentos del proceso educativo es preciso indicar diversas sendas alternativas -más llanas o más abruptas- que permitan el máximo desarrollo posible de las capacidades personales de todos los alumnos.


 

5. FUNCIONES EDUCATIVAS

Este modelo pedagógico se expresa y hace real en las dimensiones de nuestra intervención educativa: la función académica, la tutorial, la pastoral y la paraescolar.

5.1. Función académica

En la función académica, contando con la colaboración eficaz de alumnos y profesores, nos proponemos las siguientes opciones pedagógicas:

A) Realizamos las programaciones de los objetivos de aprendizaje de modo que constituyan un currículo abierto y flexible, en coherencia con el Carácter Propio del Colegio y las finalidades de nuestro Proyecto Educativo.

B) Nos interesamos especialmente por la intensidad de los estudios sin descuidar la extensión de los mismos, dando la debida importancia al trabajo intelectual a fin de que cada alumno llegue al máximo de sus posibilidades.

C) En la planificación de objetivos y metodologías, queremos tener en cuenta a los alumnos menos dotados y a quienes están especialmente capacitados para dar un alto rendimiento académico.

D) Concedemos especial importancia no sólo a la formación científica y técnica, sino al dominio de los cauces de comunicación, exigiendo un uso digno del lenguaje y una correcta expresión oral y escrita.

E) Fomentamos el estudio como búsqueda de la verdad, formando a los alumnos en el análisis crítico de los contenidos y en el intercambio de pareceres con sus compañeros, a fin de que adquieran criterios propios y se dispongan a elegir y tomar decisiones coherentes con los valores del humanismo cristiano.

F) Dentro de nuestro estilo educativo, proponemos la clase de Religión Católica como actividad académica y formativa junto a las demás disciplinas y en diálogo con las mismas, convencidos del poder humanizador de la propuesta cristiana y persuadidos de que la formación religiosa contribuye a la personalización de los alumnos.

G) En la programación de las clases de Religión seguimos las orientaciones de la Comisión Episcopal de Enseñanza y fomentamos el carácter testimonial cristiano del profesorado que las imparte, desarrollando la temática referente a los grandes interrogantes que se plantean a toda persona, y presentando la persona de Jesucristo como presencia salvífica de Dios en la historia humana y como oferta de sentido de la existencia.

H) Optamos por el desarrollo de la creatividad y por la integración de las distintas habilidades de los alumnos, procurando equilibrar el trabajo teórico con el práctico, y el técnico con el artístico; compaginando la motricidad y habilidades sensoriales del alumno con su capacidad de expresión corporal y con los diversos aspectos de la cultura deportiva.

I) Procuramos que en las acciones docentes exista un sano equilibrio entre las actividades individuales y el trabajo en equipo, de modo que el alumno desarrolle simultáneamente sus capacidades de autonomía y equilibrio personal, de interrelación personal y de inserción social, siendo el profesor-educador quien asuma el papel de guía, animador y acompañante del proceso de aprendizaje.

J) Entendemos la evaluación como un proceso que alcanza todos los aspectos y dimensiones del Centro. En la función académica, la evaluación abarca tanto a los alumnos -tratando de evaluar y recuperar no sólo sus conocimientos, sino sus actitudes y madurez humana- como al profesorado, en cuanto profesionales de la enseñanza que deben actualizar sus conocimientos y tender a mejorar siempre su intervención educativa.

5.2. Función tutorial

En la función tutorial, contando con la colaboración activa del profesorado, de los alumnos y de sus familias, nos proponemos las siguientes opciones pedagógicas:

A) Ayudamos a los alumnos a que vayan adquiriendo una progresiva autoestima, una sensibilidad equilibrada ante las diversas situaciones humanas y una actitud de solidaridad por el bien común, ofreciendo a los demás el servicio de sus capacidades personales y de su tiempo.

B) Estimulamos en los alumnos su capacidad de iniciativa y de trabajo, tanto individual como en equipo. También buscamos los medios adecuados para la recuperación de alumnos con dificultades escolares o problemas humanos.

C) A lo largo de todo el proceso educativo, desarrollamos la labor de Orientación personal, académica y profesional. Ofrecemos al profesorado, a los alumnos y a las familias asesoramiento, información y diversos recursos, colaborando así a la formación integral del alumnado.

D) Fomentamos en los alumnos la convivencia, comunicación y apertura a los demás, así como la capacidad de percibir la evolución constante de la sociedad, preparándose así para participar en la vida democrática y política.

E) Conscientes de que la sociedad no es neutra, tenemos particular interés en la Formación Social del alumnado, ayudándole a percatarse de la presión ejercida por quienes tienen el poder de crear opinión en los ciudadanos, imponiendo, a través de los medios de comunicación social, un modelo neoliberal de sociedad consumista y silenciando las graves e injustas desigualdades que existen -y hoy día son remediables- tanto en países lejanos como en nuestra propia ciudad.

F) Planteamos abiertamente a los alumnos el sentido ético de la vida y la búsqueda de su vocación personal, procurando educar su sensibilidad ante tantas formas actuales de desigualdad injusta, de modo que se planteen su orientación profesional desde esa perspectiva, potenciada por las exigencias del Evangelio.

5.3. Función pastoral

En la función pastoral, contando con la colaboración eficaz del profesorado, de los alumnos y de sus familias, nos proponemos las siguientes opciones pedagógicas:

A) Queremos fomentar en los alumnos la experiencia de fe cristiana, como respuesta libre, individual y comunitaria, inseparable del vivir con sentido y tender a una relación fraternal y solidaria con los demás. Esto lo hacemos respetando la libertad y creencias del alumnado, como una invitación explícita por nuestra parte, pedagógicamente presentada.

B) Procuramos introducir a los alumnos en la experiencia de oración, dando particular importancia a la persona de Cristo Jesús, Hijo de Dios, salvador nuestro y amigo para siempre; a María, madre de Dios y madre nuestra, que nos pone con el Hijo y es modelo de mujer creyente y comprometida con un estilo de vida justo y fraterno.

C) Ofrecemos a nuestro alumnado la preparación y celebración de los Sacramentos -Reconciliación, Eucaristía, Confirmación- procurando que los vivan en el seno de la Comunidad Educativa y de la Iglesia.

D) Integramos a los padres de nuestros alumnos en distintas actividades pastorales -catequesis de Primera Comunión y de Confirmación- así como en grupos para su propia formación y reflexión cristiana, que les ayuden a madurar en su fe adulta, y les preparen para intervenir como agentes de pastoral en diversas actividades del Centro.

E) Proponemos también la práctica de convivencias y retiros espirituales, inspirados en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio; organizamos grupos de reflexión y oración, que ayuden a los alumnos a proseguir gradualmente la personalización de la fe y su compromiso cristiano.

F) Promovemos experiencias y actividades de solidaridad o ayuda humana, que acentúen en los alumnos la aceptación de los derechos humanos, la justicia, la paz y el diálogo interreligioso, como actitudes que se derivan de la misma fe y que son condición indispensable para crecer en su profundización.

G) Toda nuestra actividad pastoral -de evangelización y de crecimiento en la vida cristiana- tiene su raíz y fuente de sentido en nuestra opción por fomentar el estilo de vida de la persona de Jesús, el Señor, en la sociedad actual y, por ello, en el seno de la Comunidad Educativa.

5.4. Función paraescolar

En la función paraescolar, contando con la colaboración eficaz del profesorado, de los alumnos y de sus familias, nos proponemos las siguientes opciones pedagógicas:

A) Entendemos que el ámbito paraescolar, aunque por su naturaleza sea de libre participación, no es en modo alguno ajeno a la intervención educativa del Colegio, pues constituye una oferta complementaria que ayuda a la formación personal -individual y grupal- del alumnado.

B) Con las actividades paraescolares queremos ayudar a profundizar en las actitudes sociales de convivencia y solidaridad; en la consolidación de las aficiones personales, útiles para el cultivo del ocio y del tiempo libre, y en la mejora del equilibrio psíquico de la persona.

C) Ofrecemos a los alumnos la posibilidad de realizar actividades artísticas, culturales, técnicas y deportivas, organizadas a lo largo del año, o con motivo de diversos acontecimientos colegiales, académicos o festivos.

D) Pretendemos que en las programaciones de cada una de estas actividades figuren no sólo los aprendizajes de destrezas o habilidades, sino también las actitudes y valores humanos relacionados con ellas.

E) En la realización de estas actividades, integramos a los alumnos mayores, a los antiguos alumnos y a los padres, como colaboradores y organizadores.

F) Ofrecemos el uso de las instalaciones del Centro para el servicio de los miembros de la Comunidad Educativa y del entorno social, teniendo en cuenta las exigencias de la organización escolar.

Capítulo 3. LA COMUNIDAD EDUCATIVA

6. COMUNIDAD EDUCATIVA Y PARTICIPACIÓN

6.1. Composición y objetivo

6.1.1. Los religiosos de ambos Institutos son los inspiradores y primeros servidores de los fines del Colegio y de todos los estamentos implicados en la Comunidad Educativa.

6.1.2. La Comunidad Educativa de nuestro centro está formada por la entidad titular de ambos Institutos religiosos; por los educadores y el personal de administración y servicios; por los alumnos y sus padres. Todos, de acuerdo con sus propias funciones y responsabilidades, comparten la tarea de trabajar por nuestros valores y objetivos educativos básicos, y en la gestión de los asuntos y actividades del centro.

6.2. Compartir valores y objetivos
Para hacer posible el compartir y concretar estos valores y objetivos básicos, la Comunidad Educativa promueve:

A) Medios de comunicación internos que favorecen el conocimiento personal de todos los estamentos o miembros de la Comunidad Educativa.

B) Cursos de formación acerca de la tradición espiritual ignaciana y pedagógica de ambos Institutos religiosos, y de temas relacionados con la dimensión de sentido de la educación.

C) Encuentros informales o de comunicación espontánea, que fomentan el ambiente de bienestar y confianza.

6.3. Compartir la realización del Proyecto Educativo

6.3.1. La Dirección y los educadores del Colegio, con la participación de los demás estamentos de la Comunidad Educativa, elaboran y desarrollan progresivamente el Proyecto Educativo del Centro. También llevan a cabo una evaluación continua de los procesos de enseñanza y aprendizaje, tanto académicos como tutoriales o pastorales, y la evaluación completa del Centro.

6.3.2. El Consejo de Dirección, presidido por el Director o Directora Titular del Centro, e integrado por los responsables de las dimensiones educativas y administrativas del mismo, es el organismo ordinario que asesora al Director/a Titular en el ejercicio de sus funciones y en la elaboración y realización del Proyecto Educativo. Este organismo tiene en cuenta las competencias asignadas por la ley a los órganos colegiados del Centro, así como las responsabilidades de la Entidad Titular y la función directiva personal, propia del Director/ a Titular del Centro, según nuestro modo de proceder.

6.3.3. El desarrollo de las diversas dimensiones educativas -académica, tutorial, pastoral y paraescolar- se llevará a cabo a través de los distintos órganos colegiados y unipersonales del Centro.

6.3.4. El Reglamento de Organización y Funcionamiento del Centro describe el nombramiento, composición, competencias y normas de funcionamiento de los diversos órganos unipersonales o colegiados.

6.3.5. Un organismo especialmente importante para promover y compartir la realización del Proyecto Educativo es el Claustro de Profesores, conforme a las competencias que le reconocen la legislación aplicable y el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Centro.

6.3.6. En los niveles sostenidos con fondos públicos, los distintos estamentos de la Comunidad Educativa eligen a sus representantes en el Consejo Escolar correspondiente, con la composición y competencias que determina la normativa vigente.

6.3.7. El personal de administración y servicios, al compartir los valores fundamentales y los objetivos del Centro, participa también de la misión educadora del mismo. Además de estar representados en los órganos colegiados, se responsabilizan de las funciones y actividades administrativas, técnicas y de mantenimiento que hacen posible la realización práctica del Proyecto Educativo.

6.3.8. Los alumnos participan en el Centro a través de los habituales cauces de representación colegial como son los delegados y el Consejo Escolar. Esta presencia es un estímulo para la Comunidad Educativa, y para ellos una preparación de su futura participación social.

6.3.9. Los padres de los alumnos, además de tener sus propias funciones y actividades a través de la Asociación de Padres, están representados también en los órganos de participación del Centro, aportando sus iniciativas y sugerencias, y contribuyendo a la evaluación de los resultados del proceso educativo.

6.3.10. La Comunidad Educativa promueve la participación de los Antiguos Alumnos, que desde su experiencia en la realidad profesional, familiar y social, y a través de su propia Asociación, ayudan a desarrollar los objetivos educativos del Centro.

7. COMUNIDAD EDUCATIVA Y DIMENSIÓN SOCIAL DEL CENTRO

7.1. De acuerdo con nuestro estilo educativo, deseamos poner los medios eficaces para que nuestro Colegio:

A) Sea capaz de integrar, en la medida de lo posible, a los alumnos con necesidades educativas especiales, por sus particulares condiciones físicas, sus dificultades de aprendizaje o su precaria situación económica, familiar o social, haciendo realidad la opción preferencial por los más necesitados.

B) Esté abierto al diálogo y al servicio de la comunidad ciudadana y eclesial, integrándose en la realidad cultural de Aragón.

C) Colabore con organizaciones eclesiales o civiles que promueven la ayuda humana a toda clase de marginación social.

D) Mantenga un estilo de austeridad en el funcionamiento general del Centro y en la adquisición y utilización de los medios y servicios, sin merma de la calidad de enseñanza.

E) Mantenga la apertura de las instalaciones, según nuestras posibilidades, al servicio de la comunidad ciudadana.

8. COMUNIDAD EDUCATIVA Y FORMACIÓN PERMANENTE

8.1. Para llevar a cabo los objetivos y la realización práctica del Proyecto Educativo, promovemos la formación permanente y el perfeccionamiento humano y profesional de las personas que realizan las funciones directivas, educativas, administrativas y auxiliares del Centro, mediante la asistencia a Cursos de formación, Jornadas de convivencia con profesores de otros colegios, Ejercicios Espirituales, comunicación de experiencias y documentación, publicaciones, etcétera.

8.2. Ante las dificultades personales y sociales con que muchas familias tienen que afrontar su misión educadora, ofrecemos también a los padres de nuestros alumnos encuentros y actividades formativas o de colaboración, ayudándoles a promover en sus hogares un clima de seguridad, confianza y coherencia con el Colegio, que facilite a sus hijos un crecimiento integral de su personalidad.

ANEXO - OBSERVACIONES FINALES

  1. Este documento de nuestro Carácter Propio tiene valor normativo para el Colegio Jesús María - El Salvador. Presenta nuestra identidad como institución educativa de la Iglesia, los objetivos, las líneas pedagógicas y el estilo educativo que queremos desarrollar. Su texto mismo y sus contenidos son referencia obligada para otros documentos particulares y para la elaboración y evaluación de nuestro Proyecto Educativo.

  2. Por su propia naturaleza, y en atención a los cambios que experimenta la sociedad, este Carácter Propio ha de ser revisado periódicamente y, si procede, modificado, a juicio de la Entidad Titular del Colegio.

 

Identidad Propia del Colegio Jesús-María El Salvador

COLEGIO JESÚS MARÍA - EL SALVADOR · C/ Cardenal Gomá 13 · 50009 Zaragoza · Tlf:976353400